¡ para quien se sienta padre o madre !

Logo


Si estás nerviosa o sientes inseguridad y miles de dudas con la llegada o la crianza de tu bebé...
Tranquila, confía en ti, en tu instinto y en tus habilidades que no te van a fallar.
Pero si aun así necesitas un poco de ayuda te mostramos información práctica y algunas ayudas
en las siguientes listas:

  • Pensando en ello...

    Cuando llega el momento, nuestros instintos nos envian mensajes inequívocos de ilusión, de futuro, compártelos con tu pareja y tu entorno cercano...


    Planificación y preparación: Es importante tomarse el tiempo necesario para planificar y prepararse antes de concebir. Verifica tu salud y asegurate de que estás emocional y económicamente preparado para criar a un hijo.


    Estilo de vida saludable: Mantener un estilo de vida saludable antes y durante el embarazo es fundamental. Esto implica llevar una alimentación equilibrada, hacer ejercicio regularmente, evitar el consumo de alcohol, tabaco y drogas, y mantener un peso adecuado. También es importante tomar ácido fólico antes de la concepción para prevenir defectos del tubo neural.


    Red de apoyo: Es importante contar con una red de apoyo sólida, ya sea formada por familiares, amigos o grupos de apoyo. Tener a alguien en quien confiar y recurrir en momentos de necesidad puede ser muy beneficioso tanto emocional como prácticamente.


    Preparación emocional: La llegada de un bebé puede ser emocionalmente desafiante. Es importante que la pareja esté preparada para los cambios y desafíos emocionales que conlleva la crianza de un hijo. Hablar abiertamente sobre las expectativas, preocupaciones y roles parentales puede ayudar a fortalecer la relación y prepararse emocionalmente.

  • Esperando su llegada...

    Cada vez falta menos y hay muchas cosas por preparar y decidir pero nos sobra ilusión para lo que surja...


    Buscar atención médica prenatal: Una vez que se confirme el embarazo, es importante buscar atención médica prenatal lo antes posible. Las visitas regulares al médico ayudarán a asegurar que el embarazo se desarrolle de manera saludable y brindará la oportunidad de hacer preguntas y recibir orientación específica sobre la gestación. Es muy importante descansar bien en esta etapa, asi como hablar con su médico sobre cualquier preocupación o síntoma que puedan tener durante el embarazo


    Educación y apoyo: Obtener información y educarse sobre el embarazo, el parto y la crianza de los hijos puede ser de gran ayuda. Existen cursos de preparación para el parto y grupos de apoyo para futuros padres que pueden proporcionar valiosos conocimientos y un espacio para compartir experiencias y preocupaciones.  Además de informarse sobre la lactancia materna, los cuidados básicos, el sueño seguro y las señales de alarma en la salud del bebé.


    Preparación del hogar para la llegada del bebé: Esto implica asegurarse de que el espacio sea seguro y esté libre de riesgos, como objetos pequeños que puedan ser tragados, productos químicos peligrosos o enchufes desprotegidos. También podemos comenzar a adquirir los artículos necesarios para el bebé, como pañales, ropa, una cuna y una silla para el automóvil y otra para los paseos por la calle.


    Vinculación con el bebé: Aprovecha el tiempo del embarazo para empezar a establecer un vínculo con tu bebé. Habla con él, cantale canciones, lee en voz alta o practica ejercicios de relajación en conjunto. Esto puede ayudarte a conectar emocionalmente y crear un ambiente positivo antes de su llegada.


    Elegir su nombre: le va a acompañar toda la vida, asi que dedicale tiempo a encontrar el que a ti te gustaria tener si fueras a nacer de nuevo. Este momento es muy emocionante, disfrútalo.

  • Que necesito antes de su llegada...

    Unos meses antes de la llegada de nuestro bebé necesitamos disponer de los utensilios o complementos necesarios para sus primeros meses / años. 

    Seguramente algunos los puedes conseguir de segunda mano pero en buen estado, de amigos, familia o incluso plataformas de compraventa, otros deberás adquirirlos en tiendas online, tiendas locales especializadas, grandes superficies, etc..


    ¿Pero que necesito tener preparado ya?


    Elementos básicos para tí:

    - Ropa holgada para embarazadas o con la que te sientas cómoda sin apretar a tu Bebé

    - Discos de Lactancia

    - Crema para los Pezones

    - Sujetador / Camiseta para Lactancia

    - Extractor de leche

    - Compresas para la Cuarentena

    - Bragas desechables

    - Almohada de descanso / lactancia para evitar sobrecargas y dormir con mejor postura



    Elementos básicos para tu Bebé:

    - Pañales de talla 0 / 1, los suficientes para las primeras semanas

    * Posteriormente aprovecha las mejores Ofertas en Pañales ya que són necesarios en gran cantidad

    - Biberón 

    - Crema para los escozores de su culito

    - Minicuna / Moises para los primeros meses

    - Protector para el Colchón

    - Bajera para la Cuna

    - Saco para dormir (mejor que Ropa de Cuna)

    - Cortauñas

    - Manoplas (para que no se arañe)

    - Cambiador con Bañera

    - Palangana

    - Toallas pequeñas (tipo bidé) para secarle el culito

    - Toallas / Capas de Baño (2 o 3)

    - Toallitas húmedas

    - Baberos (4 / 5)



    Para el vehículo:

    - Ajustador de Cinturón de Seguridad

    - Un Grupo 0, para poder transportar a tu bebé de forma segura en tu vehículo

    - Toallitas Húmedas

    - Babero



    Para la estancia y salida del Hospital:

    - Ropa con la que tú te sientas cómoda tanto a la salida del Hospital como durante la estancia:

    Camisón, Bata, Zapatillas

    - Ropa para volver a casa desde el hospital para tu bebé, ten en cuenta la estación del año en la que se prevee el parto:

    Pañal, Body, Conjunto bonito, Patucos, Gorro



    IMPORTANTE: para terminar revisa en la lista ¿Que necesito ahora?... por si puedes conseguir ahora alguno de los elementos indicados en ella ya que vas a necesitarlos mas adelante.

  • Está con nosotros...

    Ya esta aqui, conmigo, con nosotros, no me lo puedo creer pero es cierto...


    Cuidado básico del recién nacido: Asegúrate de proporcionar un entorno seguro y limpio para el bebé. Cambiale los pañales regularmente, manten su ombligo limpio y seco hasta que sane, y brindale una higiene adecuada en general pero sin exagerar.


    Alimentación: Si estás dandole el pecho, busca el apoyo de un especialista en lactancia materna para asegurarte de que estás haciendo un agarre adecuado y tengas una buena producción de leche. Si optas por la alimentación con biberón, sigue las instrucciones para preparar y esterilizar los biberones y los utensilios necesarios. Manten un horario regular de alimentación y ten atención a las señales de hambre del bebé.


    Sueño: Los recién nacidos duermen mucho, pero suelen despertarse cada pocas horas para alimentarse. Establece una rutina de sueño tranquilizadora y propicia un ambiente adecuado para el descanso del bebé. Recuerda que la posición para dormir más segura para los recién nacidos es boca arriba.


    Vinculación y estimulación: Pasa tiempo de calidad con tu bebé para establecer vínculos emocionales. Háblale, cántale, acarícialo y brindale contacto piel con piel. Además, puedes estimular su desarrollo con juguetes apropiados para su edad y actividades sencillas, como mostrarle objetos de colores brillantes o mover un móvil.


    Autocuidado: Cuidar de un recién nacido puede ser agotador, por lo que es importante que también te cuides. Descansar siempre que sea posible, pide ayuda a familiares o amigos, y no dudes en aceptar apoyo emocional y práctico. Recuerda que cuidarnos a nosotros mismos nos permitirá estar mejor preparados para cuidar de nuestro bebé.


    Consultas médicas regulares: Debemos seguir asistiendo a las visitas médicas regulares del bebé

  • ¿Que necesito ahora?

    Tras la salida del Hospital, nuestro Bebé tiene algunas necesidades y cuidados que requieren algunas adquisiciones mas, te ayudamos con esta lista:


    Para tu Bebé:

    - Pañales: aprovecha las mejores Ofertas en Pañales ya que són necesarios en gran cantidad

    - Suero Fisiológico

    - Gasas

    - Desinfectante para el Cordón Umbilical

    - Esponja para sus baños

    - Termómetro

    - Esterilizador (aunque tambien puedes hervir agua)

    - Gel y Champú específicos para Bebés

    - Crema Hidratante para Cuerpo y Cara

    - Colonia sin Alcohol

    - Extractor de Mocos

    - Chupetes (2 / 3) + Portachupetes

    - Bodys (4 / 5)

    - Pijamas talla 0 (4 / 5)

    - Calcetines talla 0 (3 / 4)

    - Gorritos

    - Muselina: Gasa de algodón espojoso y suave

    - Jabón para Ropa de Bebé

    - Hamaquita (no debe estar siempre entre tus brazos)

    - Intercomunicadores

    - Sonajero

    - Cepillo para su Pelo

    - Cuña para la Cuna para impedir que nuestro Bebé se gire (solo si es necesario)


    Para vuestros Paseos:

    - Mochila  / Fular para transportar a tu Bebé

    - Cochecito / Carrito de Bebé (habitualmente viene incluido el Grupo 0 para el vehículo)

    - Burbuja para la Lluvia

    - Saco para el Cochecito / Carrito

    - Bolsa para el Cochecito / Carrito

    - Cambiador portatil para llevar en la Bolsa

    - Sombrilla para el Cochecito / Carrito

    - Toallitas Húmedas

    - Baberos



    Para el Vehículo:

    - Un Grupo 0 (durante el primer año)

    - Un espejo pequeño para poder ver a tu Bebé cuando va detras

    - Toallitas húmedas

    - Babero

    - Si salis de Vacaciones necesitaras una Cuna de Viaje Portátil. Además te servira también como Parque Infantil



    Para ti:

    - Masajeadores: Indicado si sufres sobrecarga por cogerle en tus brazos en exceso o debido a la postura al amamantarlo

👇👇   Ayudas:  haz click en la imagen que te pueda ayudar...   👇👇
#publicidad - en calidad de Afiliado de Amazon, obtengo ingresos por las compras adscritas que cumplen los requisitos aplicables

  • Comer...

    Tan importante como descansar es la alimentación, esto lo habras oido mil veces...


    Lactancia materna: La leche materna es la mejor opción de alimentación para los bebés durante los primeros seis meses de vida. La leche materna proporciona todos los nutrientes necesarios y ayuda a fortalecer el sistema inmunológico del bebé. Si decides amamantar, asegúrate de tener un buen agarre y posición al amamantar, y busca el apoyo de un especialista en lactancia materna si lo necesitas.


    Alimentación con fórmula: Si no puedes o decides no amamantar, la fórmula infantil es una alternativa segura y nutritiva. Sigue las instrucciones del fabricante para preparar y almacenar la fórmula de manera adecuada. Asegúrate de elegir una fórmula adecuada para la edad del bebé y consulta con el pediatra sobre cualquier duda o inquietud relacionada con la fórmula.


    Introducción de alimentos sólidos: La introducción de alimentos sólidos generalmente se realiza alrededor de los seis meses de edad, cuando el bebé muestra signos de estar listo, como tener buen control de cabeza, sentarse con apoyo y mostrar interés por los alimentos. Comienza con alimentos blandos y fácilmente digeribles, como purés de frutas y verduras, y luego ve introduciendo gradualmente diferentes grupos de alimentos, como cereales, carnes y legumbres. Consulta al pediatra sobre cuándo y cómo comenzar la introducción de alimentos sólidos.


    Intolerancias y alergias: Hay que estar atentos a posibles signos de intolerancias o alergias alimentarias, como erupciones cutáneas, vómitos, diarrea o dificultad para respirar. Si observas alguna reacción inusual después de la introducción de un nuevo alimento, suspende su consumo y consulta al pediatra.


    Variedad y equilibrio: A medida que el bebé crece, es importante ofrecerle una variedad de alimentos saludables para promover un desarrollo óptimo. Introduzce diferentes frutas, verduras, cereales, carnes magras y productos lácteos en su dieta. Asegúrate de ofrecer alimentos equilibrados y adaptados a su edad y capacidad de masticación.


    Alimentación autónoma: A medida que el bebé crece y desarrolla habilidades motoras, puedes comenzar a explorar la alimentación autónoma. Permite que el bebé tome alimentos con las manos, pruebe diferentes texturas y participe activamente en el proceso de alimentación. Esto fomentará su independencia y desarrollo de habilidades motoras.

  • Dormir y descansar...

    Para nuestro bebe es muy importante disponer de las horas necesarias para descansar y para ti es igual de necesario, debes recuperar fuerzas para poder estar fresco cuando te necesita. Aprovecha para dormir un mínimo de 7/8 horas seguidas durante la noche o si no es posible aprovecha cuando tu bebe duerme.


    DESCANSO DE TU BEBE:

    Establecer una rutina de sueño: Una rutina de sueño consistente y reconfortante puede ayudar a tu bebé a prepararse para dormir. Crea una serie de actividades relajantes antes de acostarlo, como un baño tibio, un masaje suave, una canción de cuna o la lectura de un cuento. Estos rituales pueden indicarle a tu bebé que es hora de dormir.


    Crear un ambiente propicio para el sueño: Crea un ambiente tranquilo, oscuro y confortable en la habitación del bebé. Asegúrate de que la temperatura sea adecuada y que el lugar esté libre de ruidos y distracciones. Considera el uso de cortinas opacas, una luz nocturna suave o un ruido blanco para ayudar a que tu bebé se relaje y duerma mejor.


    Establecer horarios regulares de sueño: Intenta establecer horarios regulares para las siestas y la hora de dormir por la noche. Los bebés se benefician de tener una estructura y un patrón de sueño establecido. Observa las señales de sueño de tu bebé, como bostezos o frotarse los ojos, y respétalas para ayudar a evitar que se sobreestimule y se vuelva difícil de dormir.


    Practicar la siesta adecuada: Los bebés necesitan dormir durante el día para descansar y recargar energías. Asegúrate de proporcionar oportunidades para que tu bebé tenga siestas adecuadas y regulares durante el día. Mantén un ambiente tranquilo durante las siestas y trata de seguir una rutina similar a la de la noche.


    Seguir las pautas de seguridad para el sueño: Sigue las pautas de seguridad recomendadas para el sueño del bebé. Coloca a tu bebé boca arriba para dormir, en una superficie firme y sin objetos blandos, almohadas o mantas sueltas. Asegúrate de que la cuna o la superficie de dormir cumpla con los estándares de seguridad.


    Responder a las necesidades del bebé: Los bebés pueden despertarse durante la noche por diferentes razones, como hambre, cambio de pañal o incomodidad. Responde a las necesidades básicas de tu bebé de manera oportuna, pero trata de fomentar una vuelta a dormir independiente. Con el tiempo, tu bebé aprenderá a volver a dormir por sí mismo sin necesitar tanta intervención.


    Recuerda que cada bebé es único y puede tener diferentes necesidades de sueño. A medida que tu bebé crece, sus patrones de sueño también pueden cambiar. Si tienes preocupaciones o dificultades persistentes en relación con el sueño de tu bebé, no dudes en consultar con su pediatra para obtener más orientación y apoyo.



    TU DESCANSO:

    Acepta la ayuda: No tengas miedo de pedir ayuda a familiares, amigos o incluso contratar ayuda profesional si es posible. Delega tareas y responsabilidades para poder tener tiempo para descansar. Las personas cercanas a ti estarán encantadas de ofrecer su apoyo.


    Aprovecha los momentos de sueño del bebé: Los recién nacidos duermen muchas horas durante el día. Aprovecha esos momentos para dormir o descansar también. No te preocupes por las tareas domésticas o las responsabilidades, prioriza tu descanso cuando el bebé duerma.


    Establece turnos con tu pareja: Si tienes una pareja, considera establecer turnos para cuidar del bebé durante la noche. Por ejemplo, uno de los padres puede encargarse de la alimentación y los cambios de pañales durante la primera mitad de la noche, mientras que el otro descansa, y luego pueden cambiar de roles durante la segunda mitad de la noche. De esta manera, ambos podrán obtener algo de descanso.


    Encuentra momentos de relajación: Busca momentos de relajación y autocuidado durante el día. Puede ser tan simple como tomar una ducha caliente, leer un libro, escuchar música relajante o practicar técnicas de respiración o meditación. Estos momentos pueden ayudarte a recargar energías y reducir el estrés.


    Nutrición y ejercicio: Mantén una alimentación saludable y equilibrada, incluso cuando estés cansada/o. Los alimentos nutritivos te proporcionarán la energía necesaria para afrontar el cuidado del bebé. Además, intenta hacer ejercicio regularmente, aunque sean actividades suaves como dar paseos cortos. El ejercicio puede ayudar a liberar endorfinas y mejorar tu estado de ánimo y nivel de energía.


    Comunícate y comparte con tu pareja: Comunícate abiertamente con tu pareja sobre tus necesidades de descanso y apóyense mutuamente. Podeis buscar soluciones juntos para asegurarse de que ambos tengan tiempo para descansar y cuidar de sí mismos.


    Recuerda que el descanso es esencial para tu bienestar físico y emocional. No te sientas culpable por necesitar tiempo para descansar y recuperarte. Prioriza tu descanso y recuerda que al cuidar de ti misma/o, también estarás mejor preparada/o para cuidar de tu bebé.

  • Horarios...

    El santo grial del crecimiento de tu hijo/a, de su salud, de su crecimiento, de su educación y de su estado de animo general.

    Somos animales de costumbres y aunque no nos lo pida, nuestro hijo/a necesita de un horario estructurado segun va creciendo.


    Estabilidad y previsibilidad: Los bebés se sienten seguros y cómodos cuando tienen una rutina estable y predecible. Establecer horarios regulares para las comidas, las siestas y la hora de dormir ayuda a que el bebé se sienta más seguro y tranquilo, ya que sabe qué esperar y cuándo.


    Establecimiento de patrones de sueño: Los horarios consistentes ayudan a establecer patrones de sueño saludables en los bebés. Mantener una hora regular para acostar al bebé por la noche y para las siestas durante el día ayuda a regular su reloj interno y promueve una buena calidad de sueño.


    Regularidad en las comidas: Establecer horarios regulares para las comidas y mantener una alimentación constante ayuda a regular el apetito y el metabolismo del bebé. Esto puede contribuir a una mejor digestión y absorción de nutrientes, así como a evitar el hambre excesiva o la sobrealimentación.


    Desarrollo de habilidades de autorregulación: Al seguir horarios regulares, los bebés tienen la oportunidad de desarrollar habilidades de autorregulación. Aprenden a reconocer las señales de hambre, sueño y otras necesidades y a comunicarlas de manera más efectiva. Esto promueve su autonomía y les ayuda a establecer una relación saludable con la comida y el sueño.


    Mejora de la organización familiar: Establecer horarios también beneficia a la familia en general. Ayuda a organizar y planificar las actividades diarias, lo que puede reducir el estrés y proporcionar un ambiente más tranquilo y equilibrado para todos.


    Es importante tener en cuenta que los horarios deben ser flexibles y adaptarse a las necesidades cambiantes del bebé a medida que crece. No todos los bebés son iguales, y cada familia puede tener sus propias circunstancias y ritmos únicos. Observa las señales y necesidades de tu bebé, y ajusta los horarios en consecuencia. Recuerda que el objetivo principal es proporcionar un entorno estable y seguro para el crecimiento y desarrollo saludable de tu bebé.

  • Salud...

    Desde el momento en que nace hasta su ultimo suspiro, su vida en gran medida dependerá de su estado de Salud.


    Consultas médicas regulares: Es importante programar y asistir a las consultas médicas regulares con el pediatra. Estas visitas permiten monitorear el crecimiento y desarrollo del bebé, realizar las vacunas necesarias y abordar cualquier preocupación o problema de salud. No dudes en hacer preguntas y buscar orientación sobre cualquier tema relacionado con la salud de tu bebé.


    Higiene y cuidado diario: Mantén una buena higiene del bebé, como lavado de manos frecuente y cambio regular de pañales. Limpia suavemente la piel del bebé con productos adecuados para bebés y evita el uso de productos fuertes o perfumados. Además, cuida de la salud bucal del bebé incluso antes de que aparezcan los dientes, limpiando las encías con una gasa húmeda después de las comidas.


    Alimentación saludable: Asegúrate de proporcionar una alimentación saludable y equilibrada al bebé, ya sea a través de la lactancia materna o la fórmula infantil, y posteriormente con la introducción de alimentos sólidos. Introduce gradualmente una variedad de frutas, verduras, granos enteros y proteínas adecuadas para la edad del bebé. Evita alimentos procesados y ricos en azúcar o sal.


    Vacunación: Sigue el programa de vacunación recomendado por tu médico y asegúrate de que tu bebé reciba todas las vacunas necesarias para protegerlo contra enfermedades prevenibles. Las vacunas son una medida importante para proteger la salud del bebé y prevenir enfermedades graves.


    Seguridad en el hogar: Asegúrate de que tu hogar sea seguro para el bebé. Elimina cualquier objeto pequeño o peligroso al alcance del bebé, asegura los muebles que puedan volcar y coloca protectores en las esquinas de los muebles y en los enchufes eléctricos. Además, instala puertas de seguridad en las escaleras y evita dejar al bebé sin supervisión en superficies elevadas.


    Vigila las señales de enfermedad: Debemos estar atentos a las señales de enfermedad en nuestro bebé, como fiebre, erupciones cutáneas, falta de apetito, vómitos o diarrea. Si observas algún síntoma preocupante, consulta a tu pediatra de inmediato. No dudes en buscar ayuda médica si tienes alguna duda o inquietud sobre la salud de tu bebé.


    Recuerda que cada bebé es único y puede tener necesidades de salud individuales. Siempre confía en tu instinto y busca orientación médica profesional para cualquier preocupación relacionada con la salud de tu bebé.

  • Está malito/a...

    Que nunca se ponga enfermo es imposble y no podremos evitarlo totalmente. Es natural que te preocupes...


    Observa los síntomas: Mantén un seguimiento cercano de los síntomas de tu bebé. Toma nota de cualquier cambio en su comportamiento, patrones de sueño, apetito o cualquier signo de malestar físico, como fiebre, tos, congestión nasal, vómitos o diarrea. Esto será útil para compartir la información con el médico y ayudará en el diagnóstico.


    Comunícate con el pediatra: Siempre que tu bebé se enferme, comunícate con el pediatra lo antes posible. Explica los síntomas y sigue las instrucciones que te den. El médico podrá evaluar la situación y proporcionar el mejor plan de acción.


    Brinda confort y cuidado: Durante la enfermedad de tu bebé, bríndale comodidad y cuidado adicional. Asegúrate de que esté descansando lo suficiente, ofrece líquidos adecuados para mantenerlo hidratado y ajusta la temperatura del ambiente para su comodidad. Utiliza métodos de alivio, como vaporizadores de vapor para aliviar la congestión nasal o paños húmedos para reducir la fiebre.


    Sigue las indicaciones del médico: Sigue cuidadosamente las instrucciones y recomendaciones proporcionadas por el pediatra. Si se recetan medicamentos, asegúrate de administrarlos según las indicaciones. No dudes en hacer preguntas o solicitar aclaraciones si algo no está claro.


    Mantén el seguimiento: Realiza un seguimiento de la evolución de la enfermedad de tu bebé. Observa si los síntomas empeoran, mejoran o se mantienen estables. Si no notas mejoría o si los síntomas se vuelven más graves, comunícate de inmediato con el médico.


    Proporciona consuelo emocional: Tu bebé puede sentirse incómodo o irritado durante la enfermedad. Bríndale consuelo emocional adicional, como abrazos, palabras suaves o canciones de cuna. El contacto físico y el apoyo emocional pueden ayudar a calmar y tranquilizar al bebé.

  • Guardería...

    Muy probablemente llegara el día en el que nuestras obligaciones laborales o sociales, nos propicien a dejar a nuestro bebe en otras manos como puede ser una guarderia...


    Investigación y selección: Investiga y elige cuidadosamente la guardería adecuada para tu bebé. Busca una guardería que cumpla con tus requisitos y necesidades, que tenga buenas referencias y que cuente con personal capacitado y con experiencia en el cuidado de bebés. La cercanía tambien es muy interesante para prescindir del vehículo y propiciar su recogida por familia y amigos en caso de necesidad.


    Visita previa: Antes de que tu bebé comience en la guardería, programa una visita previa. Esto te permitirá conocer el entorno, hablar con el personal y hacer preguntas sobre las rutinas diarias, las políticas de seguridad y los procedimientos de atención.


    Adaptación gradual: Para facilitar la transición, planifica una adaptación gradual a la guardería. Comienza con visitas cortas y luego aumenta gradualmente el tiempo que pasa allí. Esto ayudará a que tu bebé se acostumbre al nuevo entorno y establezca vínculos con el personal y otros niños. Los responsables del establecimiento te guiaran en este proceso.


    Comunicación abierta con el personal: Establece una comunicación abierta y fluida con el personal de la guardería. Comparte información relevante sobre la alimentación, los horarios de sueño y cualquier necesidad especial de tu bebé. Pregunta sobre el progreso y el bienestar de tu bebé y mantente informado sobre las actividades diarias.


    Rutinas y objetos reconfortantes: Proporciona a la guardería información sobre las rutinas de sueño, alimentación y cuidado de tu bebé para que puedan mantener una continuidad. También puedes considerar proporcionar un objeto reconfortante, como una manta o su juguete favorito, para ayudar a tu bebé a sentirse seguro y tranquilo.


    Confía en tu intuición e instintos: Si en algún momento tienes inquietudes o preguntas sobre el bienestar de tu bebé en la guardería, no dudes en comunicarte con el personal o el director para abordar cualquier problema.

  • Colegio...

    Preparación emocional: Ayuda a tu hijo a prepararse emocionalmente para el primer año de colegio. Habla con él sobre lo emocionante que será hacer nuevos amigos, aprender cosas nuevas y explorar un entorno escolar. Fomenta una actitud positiva y anímalo a compartir sus emociones contigo.


    Visitas previas: Programa visitas previas a la escuela antes de que comience el primer año. Esto permitirá que tu hijo se familiarice con el entorno, conozca a los maestros y vea las instalaciones. Pregúntale sobre sus expectativas e inquietudes, y responde a sus preguntas de manera honesta y tranquilizadora.


    Establecer rutinas: Establece rutinas diarias antes de que comience el primer año escolar. Crea horarios regulares para levantarse, desayunar, prepararse y acostarse. Esto ayudará a tu hijo a sentirse más seguro y preparado para el día escolar. También establece rutinas para las tareas escolares, el tiempo de juego y el tiempo en familia.


    Participa en la comunidad escolar: Involúcrate en la comunidad escolar. Asiste a las reuniones de padres, eventos escolares y actividades extracurriculares. Esto te permitirá conocer a otros padres y establecer conexiones con el personal escolar, lo que puede ser útil para obtener información y apoyo durante el primer año escolar.


    Apoya el aprendizaje en casa: Fomenta un ambiente de aprendizaje en casa. Establece un área tranquila para hacer tareas escolares y establece una rutina de tiempo de estudio. Anima a tu hijo a leer libros, hacer actividades creativas y explorar nuevos intereses. También comunícate regularmente con los maestros para estar al tanto del progreso académico de tu hijo.


    Comunícate y escucha: Mantén una comunicación abierta y constante con tu hijo. Anímalo a compartir sus experiencias y sentimientos sobre el colegio. Escucha sus preocupaciones, celebra sus logros y bríndale apoyo emocional en esta nueva etapa.


    Recuerda que cada niño es diferente y puede adaptarse de manera diferente al primer año de colegio. Sé paciente y comprensivo con tu hijo, y recuerda que el ajuste puede llevar tiempo. Si tienes alguna preocupación o inquietud, no dudes en comunicarte con los maestros o el personal escolar para obtener orientación adicional.

  • Tips...

    Nuestros Tips:


    Seguridad en el automóvil: Asegúrate de utilizar correctamente una silla de automóvil adecuada para la edad y el tamaño de tu bebé. Instala la silla de forma segura en el asiento trasero y sigue las recomendaciones de seguridad vial establecidas.


    Estimulación temprana: Proporciona estimulación temprana a tu bebé para promover su desarrollo físico, cognitivo y emocional. Habla, canta y juega con él, ofrécele juguetes adecuados para su edad y crea un entorno seguro y estimulante para que explore.


    Protección solar: Cuando lleves a tu bebé al aire libre, especialmente en días soleados, protege su piel delicada del sol. Utiliza protector solar adecuado para bebés, ropa de manga larga, una sombrilla y evita exponerlo directamente al sol durante las horas pico de radiación solar.


    Limpieza y cuidado de los oídos: No introduzcas hisopos de algodón ni ningún objeto en los oídos del bebé. Limpia suavemente la parte externa de los oídos con una toalla suave o una gasa húmeda, evitando cualquier inserción en el canal auditivo.


    Desarrollo motor y juego: A medida que tu bebé crece, bríndale oportunidades para desarrollar sus habilidades motoras. Coloca juguetes o mantas suaves al alcance para que pueda agarrar y explorar, y proporciona tiempo libre en el suelo para que practique gatear y moverse.


    Cuidado de los dientes: Inicia el cuidado dental desde los primeros meses de vida de tu bebé. Limpia sus encías con una gasa húmeda o un paño suave y, cuando aparezcan los dientes, cepíllalos con un cepillo de dientes suave y agua. Limita el consumo de azúcar y evita los líquidos azucarados en el biberón o el chupete antes de dormir.


    Cuidado de los ojos: Fíjate si tuerce sus Ojos o los tiene irritados o con Legañas habitualmente, si es así ponlo en conocimiento de su médico. Evita sacarle fotos con Flash durante su primer año de vida


    Disfruta de cada momento con tu bebé

👇👇   Ayudas:  haz click en la imagen que te pueda ayudar...   👇👇
#publicidad - en calidad de Afiliado de Amazon, obtengo ingresos por las compras adscritas que cumplen los requisitos aplicables

Educación

¡esta sección es un punto importante, ya que definirá a tu hijo/hija!

  • Ideas generales...

    La educación, en líneas generales implica brindarle un ambiente amoroso y seguro que promueva su desarrollo integral. Aquí tienes algunas pautas generales para educarle:


    Crea un vínculo cercano con el: basado en el amor, la confianza y la comunicación. 


    Promueve su autonomía: Anímale a tomar decisiones apropiadas para su edad. Permite que realice tareas por sí mismo/a, aunque requiera tiempo y paciencia.


    Establece límites y normas claras: Los límites son necesarios para ayudarle a comprender los conceptos de respeto, seguridad y convivencia. Establece reglas consistentes y explícales las consecuencias de sus acciones.


    Fomenta la comunicación efectiva: Escúchale con atención, muestra interés por lo que tiene que decir y respétale su opinión. 


    Promueve la educación emocional: Enséñale a reconocer sus sentimientos y a expresarlos adecuadamente, fomentando la empatía hacia los demás.


    Proporciona estímulos educativos: Proporciona libros, juegos educativos, actividades al aire libre y visita lugares interesantes para ampliar su conocimiento.


    Valora y celebra sus logros: Reconoce y aplaude sus esfuerzos y logros, por pequeños que sean. 

  • 2, 3, 4 años...

    Aquí tienes algunas sugerencias para educar a un niño de esta edad:


    Establece una rutina diaria: Se sienten más seguros cuando tienen una rutina estructurada. Establece horarios regulares para las comidas, el juego, la hora de dormir y otras actividades importantes.


    Fomenta la comunicación: Anímale a expresar sus pensamientos y sentimientos. Habla con él de manera clara y utiliza un lenguaje sencillo y comprensible. Escucha activamente cuando te hable y demuéstrale que valoras lo que dice.


    Estimula su autonomía: Permítele hacer tareas por sí mismo, como vestirse, lavarse las manos o recoger sus juguetes. Alienta su independencia y celebra sus logros, aunque necesite tiempo y paciencia para realizar estas tareas.


    Promueve el juego y la imaginación: El juego es una parte fundamental del aprendizaje a esta edad. Proporciona juguetes apropiados y actividades creativas que fomenten la imaginación, como dibujar, construir o jugar con muñecos.


    Enseña normas y límites: Establece reglas claras y sencillas para ayudarle a comprender lo que se espera de él. Explícale las consecuencias de sus acciones y sé consistente al hacer cumplir las normas.


    Fomenta la socialización: Anímale a interactuar con otros niños de su edad. Organiza encuentros de juego o actividades en grupo donde pueda aprender a compartir, tomar turnos y respetar a los demás.


    Estimula su curiosidad: Proporciona experiencias de aprendizaje enriquecedoras y estimulantes. Llévalo a explorar la naturaleza, visita museos o bibliotecas, y responde a sus preguntas para fomentar su curiosidad y sed de conocimiento.


    Desarrolla habilidades motoras: Proporciona oportunidades para que desarrolle sus habilidades motoras. Juega al aire libre, practica actividades físicas y proporciona materiales para dibujar, recortar y manipular.


    Practica la paciencia y el cariño: Los niños de esta edad están en una etapa de desarrollo donde están descubriendo su independencia y pueden mostrar comportamientos desafiantes. Mantén la calma, sé paciente y muestra amor y afecto en todo momento.


    Sé un modelo a seguir: Los niños aprenden observando a los adultos que los rodean. Sé un ejemplo positivo en tu comportamiento, palabras y actitudes. Demuéstrale respeto, paciencia y bondad, y enséñale valores éticos a través de tus acciones diarias.

  • 5, 6, 7 años...

    Los cambios en niños de esta edad son cada vez mas visibles, aqui tienes algunos consejos:


    Establece una rutina estructurada: Los niños se benefician de tener una rutina diaria establecida. Establece horarios regulares para las comidas, las tareas escolares, el juego, el tiempo libre y la hora de dormir.


    Fomenta el amor por el aprendizaje: Estimula su curiosidad y su pasión por aprender. Bríndale materiales educativos adecuados a su edad, libros interesantes y oportunidades para explorar diferentes áreas de conocimiento.


    Promueve la responsabilidad: Anímale a asumir responsabilidades acordes a su edad, como cuidar de sus pertenencias, mantener su espacio ordenado y cumplir con las tareas asignadas. Esto fomenta su autonomía y sentido de la responsabilidad.


    Estimula la creatividad: Proporciona actividades artísticas, música, manualidades y oportunidades para que pueda expresar su creatividad. Anima a explorar diferentes formas de expresión artística y valora sus creaciones.


    Fomenta la lectura y la escritura: Establece el hábito de la lectura en el, proporcionándole libros adecuados a su nivel de lectura e intereses. Anímalo a escribir sus propias historias y a expresarse por escrito.


    Promueve la interacción social: Fomenta el juego en grupo, las actividades deportivas o de equipo, y las oportunidades para que interactúe con otros de su edad. Ayúdale a desarrollar habilidades sociales como la empatía, el respeto y la comunicación efectiva.


    Desarrolla habilidades de resolución de problemas: Anímale a enfrentar y resolver desafíos. Enséñale estrategias para resolver problemas de manera creativa, fomentando su pensamiento crítico y su habilidad para tomar decisiones.


    Establece límites claros: Proporciona reglas y límites adecuados a su edad y explícale las razones detrás de ellos. Sé consistente al hacer cumplir las normas, enseñándole sobre la importancia del respeto, la responsabilidad y la seguridad.


    Proporciona oportunidades de juego activo: Los niños necesitan actividad física regular para su desarrollo y bienestar. Fomenta el juego al aire libre, la práctica de deportes y otras actividades que promuevan el movimiento y la coordinación.


    Celebra los logros y esfuerzos: Reconoce y valora sus logros, ya sean académicos, deportivos o personales. Celebrar sus esfuerzos y avances refuerza su motivación y autoestima.

  • 8, 9, 10, 11 años...

    Educar a un niño de estas edades implica proporcionarle un entorno de apoyo que fomente su desarrollo académico, emocional y social. Aquí tienes algunas sugerencias para educarle:


    Estimula su autonomía: Fomenta la toma de decisiones y la responsabilidad en tareas adecuadas para su edad, como cuidar de sus pertenencias, ayudar en las tareas del hogar y administrar su tiempo de estudio.


    Promueve el aprendizaje activo: Anímale a ser protagonista de su propio aprendizaje. Proporciona materiales educativos interesantes y desafiantes, y fomenta la investigación, el pensamiento crítico y el razonamiento lógico.


    Establece metas y recompensas: Ayúdale a establecer metas realistas y alcanzables, tanto académicas como personales. Reconoce y celebra sus logros, brindándole recompensas apropiadas para motivarlo a seguir esforzándose.


    Fomenta la lectura y la escritura: Promueve el hábito de la lectura, proporcionándole libros adecuados a su nivel e intereses. Anímale a escribir y expresarse por escrito, ya sea a través de diarios, historias o ensayos.


    Desarrolla habilidades de pensamiento crítico: Estimúlale a cuestionar, analizar y evaluar la información que recibe. Fomenta el debate, la resolución de problemas complejos y el desarrollo de su capacidad para tomar decisiones informadas.


    Fomenta la empatía y el respeto: Ayúdale a comprender y respetar las emociones y perspectivas de los demás. Promueve la empatía, el diálogo constructivo y el respeto hacia la diversidad cultural, étnica y de género.


    Fomenta la participación en actividades extra-escolares: Anímale a explorar sus intereses y talentos a través de actividades extracurriculares, como deportes, música, arte u otras actividades que le apasione. Esto fomenta su desarrollo personal y habilidades sociales.


    Establece límites y normas claras: Sé consistente en la aplicación de las normas y enseña sobre la responsabilidad y las consecuencias de sus decisiones.


    Fomenta la comunicación abierta: Escucha activamente sus inquietudes y problemas, y bríndale apoyo emocional. Anímalo a expresar sus emociones de manera saludable y a resolver conflictos de manera constructiva.


    Promueve un equilibrio entre el estudio y el juego: Asegúrate de que tenga tiempo suficiente para descansar, jugar y participar en actividades recreativas. El equilibrio entre el estudio y el tiempo libre es importante para su bienestar y desarrollo integral.

  • 12, 13, 14 años...

    Educar a un adolescente implica proporcionarle un entorno de apoyo que promueva su desarrollo académico, emocional y social. Aquí tienes algunas sugerencias:


    Fomenta la responsabilidad y la autonomía: Anímale a asumir responsabilidades acordes a su edad, como organizar su tiempo de estudio, realizar tareas domésticas y gestionar su propio dinero. Apóyalo en la toma de decisiones y permítele aprender de los errores.


    Estimula el pensamiento crítico y la creatividad: Fomenta el desarrollo del pensamiento crítico y el razonamiento lógico. Aníma a explorar sus intereses y talentos, y a expresar su creatividad a través de actividades como la escritura, el arte, la música o el debate.


    Promueve la participación en actividades extra-escolares que le interesen: Como deportes, grupos artísticos o actividades comunitarias. Esto le permite desarrollar habilidades sociales, ampliar sus intereses y establecer relaciones significativas.


    Fomenta el desarrollo de habilidades sociales: Ayúdale a desarrollar habilidades de comunicación efectiva, empatía y resolución de conflictos. Anímalo a participar en actividades grupales y a establecer relaciones saludables y respetuosas con sus pares.


    Apoya su desarrollo académico: Bríndale apoyo académico, como ayudar con la organización del estudio, establecer metas educativas y proporcionar un entorno propicio para el aprendizaje en casa. Promueve la autodisciplina y el esfuerzo, y celebra sus logros académicos.


    Escucha activamente sus preocupaciones, opiniones y emociones: Ofrece apoyo emocional y orientación sin juzgar.


    Establece límites claros y expectativas realistas: Proporciona límites y normas claras que refuercen valores importantes, como el respeto, la honestidad y la responsabilidad. Establece expectativas realistas y brinda retroalimentación constructiva para su crecimiento personal.


    Promueve la salud física y emocional: Fomenta un estilo de vida saludable, incluyendo una alimentación equilibrada, actividad física regular y buenos hábitos de sueño. Ayúdale a comprender y gestionar sus emociones de manera saludable, promoviendo el autocuidado y el manejo del estrés.


    Modela un comportamiento positivo: Sé un ejemplo positivo a seguir. Demuestra valores y comportamientos saludables, como la empatía, el respeto, la honestidad y el cuidado de uno mismo y de los demás. Muestra interés genuino en su vida y bríndale apoyo en sus metas y aspiraciones.


    Recuerda que cada adolescente es único y está en un período de desarrollo crucial. Ajusta estas sugerencias a las necesidades individuales del adolescente y mantén una comunicación abierta y empática mientras le brindas apoyo y orientación.

  • 15, 16, 17, 18 años...

    La educación de un adolescente/joven de esta edad implica brindarle apoyo para su transición hacia la edad adulta y ayudarle a desarrollar habilidades para su vida personal, académica y profesional. Aquí tienes algunas sugerencias para educar a un joven de esa edad:


    Fomenta la autodeterminación: Anímale a tomar decisiones informadas y responsables sobre su vida. Ayúdale a establecer metas a corto y largo plazo y a desarrollar un plan de acción para alcanzarlas. Apoya sus decisiones y permítele aprender de sus experiencias.


    Promueve el desarrollo de habilidades de vida: Ayúdale a adquirir habilidades prácticas y necesarias para la vida diaria, como la gestión financiera, la organización del tiempo, la cocina, la limpieza y el cuidado personal. Prepárale para una vida independiente y responsable.


    Fomenta el aprendizaje continuo: Anímale a seguir aprendiendo y desarrollándose. Apoya su búsqueda de educación superior, capacitación profesional o cualquier otra forma de educación que le interese. Ayúdale a investigar y explorar diferentes oportunidades educativas y de carrera.


    Apoya su desarrollo profesional: Brinda orientación y apoyo, en la exploración de carreras, búsqueda de empleo y desarrollo de habilidades laborales. Anímale a adquirir experiencia laboral a través de prácticas, voluntariado o trabajos a tiempo parcial.


    Fomenta el equilibrio entre la vida personal y académica/profesional: Ayúdale a gestionar su tiempo y establecer límites saludables entre sus responsabilidades académicas o laborales y su vida personal. Fomenta el autocuidado, la práctica de actividades recreativas y la conexión con amigos y familiares.


    Fomenta la resiliencia y la adaptabilidad: Ayúdale a desarrollar habilidades para hacer frente a los desafíos y adversidades. Anímale a aprender de los errores y a encontrar oportunidades de crecimiento en las dificultades.


    Mantén una comunicación abierta y empática con el: Escucha sus preocupaciones y alegrías, y bríndale apoyo emocional a lo largo de su camino hacia la edad adulta.

  • Tips...

    No hay Tips específicos para la educación ya que cada niño/a es distinto. Si prácticas estas habilidades con el/ella seguro que el resultado será la suma del que buscas con el añadido de lo que aporta el/ella según su personalidad:


    Ten expectativas claras y realistas sobre tu hijo/a.


    Escúchale activamente y respeta su opinión.


    Reconoce y elogia los comportamientos positivos de tu hijo/a.


    Cuando tu hijo se comporte de manera inapropiada, establece consecuencias lógicas y relacionadas con el comportamiento. Asegúrate de que sean justas y consistentes.


    Dedica tiempo de calidad individual con tu hijo/a, ya sea jugando, conversando o realizando actividades que ambos disfruteis.


    Fija límites en el uso de dispositivos electrónicos y establece horarios para su uso. 


    Cuando ya no lo sea, no lo trates como a un bebé o niño pequeño, ni le llames así cuando hables de el con otras personas y menos si está el delante. Se consecuente con su edad.


    Recuerda que la crianza implica momentos desafiantes. Mantén la calma, sé paciente y muestra amor incondicional hacia tu hijo en todas las situaciones.


    Estos trucos pueden ayudarte en la crianza de tu hijo/a, pero recuerda que cada niño es único y puede responder de manera diferente. Adapta estos consejos a sus necesidades individuales y disfruta de este hermoso viaje juntos.

¡seguimos mejorando nuestra web y canal de Youtube para tí!

Share by: